martes, 25 de octubre de 2011

Nuestras Convicciones.


¿Qué Universidad y para quiénes? 
Expresamos aquí nuestras convicciones más profundas. Aquellas que nos motivan, nos impulsan, nos alientan a trabajar por nuestra universidad, por nuestros compañeros, amigos y anónimos estudiantes, por nuestra sociedad.
Expresamos con fuerza nuestros deseos y trabajamos por ellos, convencidos de que eso hará de nuestra Universidad una mejor universidad, y como consecuencia brindará una mejor formación.
Expresamos los principios que nos rigen como agrupación, como estudiantes, como ciudadanos; principios que aplican a todos los integrantes de la Universidad, sin distinción alguna de clase, claustro, nivel, responsabilidad, autoridad, etc…
1.  La educación como un derecho de todas las personas, como un derecho en beneficio de los pueblos. La educación está ligada al progreso tanto a nivel personal como social, por tanto el acceso a todos los niveles de educación debe estar garantizado para todas las personas.
2.  Universidad Pública, Gratuita y Laica.  La profundización de estas tres premisas básicas de la educación universitaria en nuestro país es lo que permitirá el acceso a todas las personas, sin discriminación de ningún tipo.
3.     Universidad Democrática en sentido amplio. Todas las acciones realizadas en la universidad deben estar basadas en prácticas democráticas y por ello la IGUALDAD es el principio que debe reinar en todos los ámbitos, niveles, sectores, factores, relaciones y actividades. La Universidad debe ser beneficiosa para el conjunto de la sociedad y democrática tanto hacia su interior como hacia su entorno.
4.  Universidad con acceso irrestricto y con verdaderas posibilidades para todos. De la mano de garantizar el derecho a la educación, se debe asegurar el acceso a nuestra universidad, sin limitantes, sin cupos, sin eliminaciones de ningún tipo. Superando los diferentes grados de formación de los ingresantes con efectivos programas,  que no sean excluyentes ni que produzcan mayor desersión, programas que deberán estar coordinados y articulados con todos los niveles de la educación nacional.
5.  Universidad como espacio de formación académica pero también Politica, ciudadana y social. La educación universitaria no se limita a lo esctrictamente académico, por lo tanto la universidad debe también preocuparse y ocuparse de ello.  Procurando formar ciudadanos comprometidos, participativos, solidarios, responsables y activos.
6.   Universidad como espacio de debate, participación política y social. La universidad consituye un actor más de la sociedad y por tanto debe estar abierta y dispuesta a constituirse en un espacio de debate y participación respecto de todos aquellos aspectos que la sociedad demande/necesite. Además, la sociedad como sostén de la institución tiene el derecho de reclamar espacios de participación, debates, soluciones, alternativas, propuestas, políticas y acciones de la Universidad.
7.  Universidad que brinde formación pluralista, donde la diversidad de voces sea un fuerte motivador, fomente el criterio propio y la capacidad creativa. De la mano de la libertad de cátedra debe caminar la libertad de formación, brindando las herramientas que permitan formarse en las diferentes corrientes ideológicas y políticas. De manera que el conocimiento recibido no resulte dogmático, sino que permita formar profesionales con ideologías y criterios propios. Elementos que fomentarán la capacidad creativa, dando mayores probabilidades de actuar con imaginación, creatividad, innovación y originalidad en cualquier ámbito.
8.    Universidad transparente en todos sus ámbitos. La transparencia es una condición inherente a la gestión pública. Por lo tanto, todos los actos realizados en la universidad deben ser transparentes para cualquier ciudadano; ya sean actos académicos, administrativos, de gobierno, de planificación, etc.
9.   Ética y profesionalismo como práctica y enseñanza. La universidad y todos sus actores deben actuar de acuerdo a un nivel de profesionalismo y ética intachables, indiscutibles y que no puedan nunca ser puestas en duda. Etica y profesionalismo que refieren a las prácticas profesionales, investigativas y académicas pero también a la calidad humana. La importancia de este aspecto deber ser tal que no sólo se practique en el ámbito universitario sino que se enseñe en los procesos de educación, independientemente del grado de esa formación.
10. Universidad vinculada con la sociedad.  El carácter público de la universidad obliga a involucrarse con las problemáticas de la sociedad en la que se está inmerso. Esto implica trabajar en reales vínculos de extensión universitaria que sean una herramienta de la sociedad y que estén a disposición de ella. Lo cual no implica, de modo alguno, que dicha vinculación deba hacerse exclusivamente con los sectores productivos o privados; la extensión debe estar orientada fundamentalmente con aquellos actores de la sociedad que más lo necesiten.
11. Universidad sin fines de lucro. La universidad pública no debe perseguir fines de lucro en ninguna de sus acciones. El sostenimiento económico de las universidades no debe provenir de sus actividades particulares sino de programas específícos, coordinados y emanados de las políticas nacionales que se incluyan y sean coherentes con un proyecto nacional, con un objetivo de país.
12. los estudiantes como actores fundamentales de las decisiones universitarias. Los estudiantes son una mayoría dentro de la universidad y también constituyen el fin primero y último de las universidades. Por lo tanto, son actores fundamentales de la vida universitaria, de las decisiones políticas, de los actos de gobierno y de la planificación universitaria. Esto implica que los estudiantes debemos estar en pie de igualdad con cualquier otro integrante de la universidad en lo que respecta a su gobierno, la representación y la toma de decisiones. Y en contrapartida, debemos actuar con la responsabilidad que eso conlleva; participando, informándonos y teniendo una conducta activa dentro de la universidad, más allá de lo que refiere a nuestra formación académica.